lunes, 1 de julio de 2013

Richie, goes to Havens

Me subo a un taxi en dirección norte. La radio suena. La música rockera es interrumpida por una voz conocida en el mundo del rock en Chile. Habla pero no logro escucharlo, el ruido citadino es más fuerte. Sin embargo, el conductor sube el volumen de la radio y logro entender claramente que ha muerto uno de los grandes del rock, quien abrió Woodstock, quien editó 29 discos... un grande que,  aunque no sonara en las radios más rockeras del país, ahora anunciaba la muerte de este grande de la música. Tenía 72 años y simplemente su corazón no le aguantó más.

Mucho se habló en los días que corrieron desde ese triste y silencioso 23 de abril de 2013, mas muy pocos explicaron por qué fue grande Richie Havens. ¿Por qué grande?

Simplemente, como está explicado más abajo en este blog, Richie interpretaba la guitarra de una particular forma: ponía su dedo gordo sobre las cuerdas y con ello iba eligiendo los acordes. La guitarra trasteada, como muy pocos sabían hacerlo. La mano derecha no solo hacía que sonaran los acordes desde las cuerdas, sino que le daba ritmo a sus canciones con la uñeta.

Muy pocos saben hacer esto a la perfección, Richie lo hizo y por eso es único. Eso y su visión espiritual de la música. Su vivencia de la música, el sentir la música, el ser música. A la vez, su silencio en los massmedia, en la industria cultural estadounidense -y por ende, mundial-, da cuenta justamente de su grandeza como artista. No buscaba la fama, sino difundir su mensaje de libertad, de amor, de esperanza, de rebeldía, de lucha y dignidad. Muy amigo de George Harrison, así como de Ravi Shankar, que incluso pasearon juntos por Woodstock. Todos ellos, tenían profundas reflexiones en torno a la música y la espiritualidad, buscaban la luz en su interior. The Inner Light, de Harrison, da cuenta de esa búsqueda.

Havens hizo sus propias versiones de canciones de diversos artistas, las más conocidas son las que hizo de The Beatles. Su capacidad interpretativa hacía que solo con su guitarra, canciones muy conocidas, simplemente parecieran de su autoría.

Jamás se olvidará la imagen en el documental de Woodstock, donde él lo abre y lo cierra. Mientras grita Freedom -una antigua canción lastimosa interpretada en un triste piano-, su cuerpo parece que se le fuera a salir en cualquier momento. Su boca se abre hasta las notas más profundas dando paso a su voz gastada. Las gotas que corren por su nariz mientras respira cambiando la cuerda que se le cortó mientras golpeaba una canción ante millones de estadounidenses drogados y esas cámaras que lo inmortalizaron. Su túnica café empapada de sudor, jamás mira al público, solo concentrado en su guitarra, golpeteando su sandalia gastada al ritmo de Freedom. Su propio ritmo, su propio pulso que logra levantar las palmas de los hippies de los 60 exigiéndoles que reflexionaran sobre la oportunidad política y social que significaba que todo el mundo se fuera a enterar de lo que allí estaba sucediendo.

Richie no podía irse, el público lo aclamaba para que volviera una y otra vez sobre el escenario. Pues, simplemente no terminó su última canción. De pronto, aún interpretando su canción, se levantó con su guitarra en mano, caminó aún cantando y se alejó del micrófono para acercarse a la escalera que lo llevaría a la fama. Así, simplemente se fue caminando y cantando, como hoy nos deja sorpresivamente sin palpitar.

Su música rockera atraviesa el tiempo. Nos transporta desde 1969 en Woodstock desparramando Freedom al mundo, hasta hoy, que lo guardamos en profundo silencio musical recordándolo en cada silencio y en cada nota. Richie, goes to Havens.

Javier Karmy

jueves, 23 de diciembre de 2010

Problemas de salud obligan a cancelar tocata de marzo de 2011


La presentación de Richie Havens en la Universidad de Montana será cancelada debido a problemas de salud del artista rockero. Pese a que deseaba presentarse, siguió la recomendación de su médico quien le indicó que no se presentara el 24 de marzo de 2011 debido a que sus presentaciones le demandan mucha energía.

Asimismo, el 12 de enero, Leon Rusell reemplazará a Richie quien canceló su presentación en Nueva York. Rusell es un músico de la talla de los más altos exponentes del rock eastadounidense. Dirigió la banda de Joe Cocker en Woodstock, ha tocado junto a Elton John y Erick Clapton entre otros artistas, y recientemente fue nombrado al Salón de la Fama del Rock 2011.

Recordemos que Richie Havens en un artista de 69 años de edad y que lleva más de 40 presentándose en diferentes lugares con su guitarra.

Desde este espacio no nos queda más que animar a nuestro artista favorito, Richie Havens, a que se cuide y salga adelante porque acá en Chile lo estamos esperando.

Richie, mejórate... o más bien, take care of yourself.

lunes, 4 de octubre de 2010

Afinación de la Guitarra que usa el autor de Freedom


La guitarra que usa Richie Havens para interpretar sus canciones tiene diversas afinaciones. A medida que fue madurando, este artista neoyorquino fue inventando nuevas formas para hacer sonar su instrumento a la medida que su canción requería.

Lo que se sabe es que Havens cuando pequeño agarró la guitarra y la hizo sonar sin tener conocimiento de las notas o acordes que estaba interpretando. Sin embargo, en poco tiempo aprendió que la afinación de su guitarra estaba en re mayor, es decir, que al hacer vibrar todas las cuerdas de su guitarra sin nada presionado, sonaba un re mayor.

Aunque en un principio pensó que era en mi mayor, al poco tiempo se percató de que era un re. A pulso se armó su propia afinación que a veces cambia para darle el tono mayor o menor.
Para tocar la guitarra en la afinación que lo hace Richie Havens, póngale las siguientes notas a las cuerdas de su guitarra: D - A - D - F# - A - D. Y si necesita hacer re menos, entonces el F# debe cambiarlo por un F natural. Además, si quiere ponerle una séptima al acorde al aire, en vez de hacer un re en la primera cuerda, afínela en C y, dependiendo de si es séptima mayor o menor le pone C o C# al aire.
Estamos hablando de la afinación al aire, por eso que al hacer los otros acordes de la misma canción, debe tener cuidado, pero también, no se sorprenda por los sonidos que saldrán de la misma guitarra con la cual interpreta las canciones más elementales.


Suerte.

Más info Acá

jueves, 9 de septiembre de 2010

Richie Havens hoy

Quizás esté más viejo, pero no quita que siga siendo el gran Richie Havens, el de Woodstock, el mismo rockero que toca la guitarra con el dedo gordo en la izquierda y, como decimos en Chile, la guitarra trasteada, o sea, afinada para que todas las cuerdas tocadas al aire, suenen afinadas en un acorde elegido previamente.

Próximamente contaremos cómo se logra eso y cómo afina la guitarra el rockero de Woodstock.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Curiosidad a 41 años de Woodstock 69

Se acaba de recordar un año más del mítico festival Woodstock. Van 41 años de ese convulsionado 1969, entre guerra de Vietnam, protestas para terminar con la discriminación a los negros liderados por Luther King, la Guerra Fría y una serie de otras cosas que venían pasando en USA.


Pero quiere saber un dato interesante... bueno, tal vez solo curioso: Ravi Shankar y George Harrison estuvieron presentes en esos días. Claro que el primero, Shankar, fue a interpretar su música. El Beatle Harrison solo fue a escuchar y a ser parte de las 500 mil personas que entraron al parque en la pequeña localidad de Bethel, en el estado de Nueva York.

Es decir que George Harrison pagó seis dólares para ingresar a ver a Richie Havens y los otros artistas.

Aquí pongo a disposición una parte de la presentación de Ravi Shankar en Woodstock 1969. Entonces, Shankar quedó impresionado por cómo algunos artistas rompían guitarras y sus instrumentos. También quedó molesto por cómo se asociaba las drogas, el sexo y este tipo de música. La verdad es que no quedó contento con la presentación en Woodstock 69, porque de hecho al terminar de tocar, entre lluvia y lodo, la gente empezó adorarlo, pero como algo pop, y le comenzaron a decir: "Dinos Gurú, ¿qué debemos hacer?"... Ravi Shankar respondía, "yo no soy tu Gurú".